{"id":620,"date":"2026-04-01T19:45:10","date_gmt":"2026-04-01T19:45:10","guid":{"rendered":"https:\/\/realstoryus.com\/?p=620"},"modified":"2026-04-01T19:45:10","modified_gmt":"2026-04-01T19:45:10","slug":"su-prometida-arrojo-a-sus-padres-a-la-tormenta-para-ocultar-un-oscuro-secreto-que-destruyo-a-toda-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/realstoryus.com\/?p=620","title":{"rendered":"Su Prometida Arroj\u00f3 A Sus Padres A La Tormenta Para Ocultar Un Oscuro Secreto Que Destruy\u00f3 A Toda La Familia"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.qwenlm.ai\/output\/6441f5cc-cbf2-44f5-86ec-07b1087182e4\/image_gen\/2ec59be7-dc02-490b-8875-a75ddc92bb07\/1775072659.png?key=eyJhbGciOiJIUzI1NiIsInR5cCI6IkpXVCJ9.eyJyZXNvdXJjZV91c2VyX2lkIjoiNjQ0MWY1Y2MtY2JmMi00NGY1LTg2ZWMtMDdiMTA4NzE4MmU0IiwicmVzb3VyY2VfaWQiOiIxNzc1MDcyNjU5IiwicmVzb3VyY2VfY2hhdF9pZCI6IjEwZTdjOWRiLThmMWItNDc3Yi1hNWM2LWY4ODVlOTg4OGYxOSJ9.XVDkGBXIerg2qLFApyHyaCi-soMzsaYVQXsMaF50Trk\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El term\u00f3metro marcaba apenas 2 grados cent\u00edgrados aquella noche de invierno en la exclusiva zona de Bosques de las Lomas, en la Ciudad de M\u00e9xico. El viento cortaba la piel como navajas, y una fina capa de aguanieve comenzaba a cubrir los cofres de los autos de lujo estacionados frente a la imponente mansi\u00f3n de 3 pisos. Mateo Vargas descendi\u00f3 de su camioneta blindada, ajust\u00e1ndose el saco de dise\u00f1ador con una sonrisa de absoluta victoria. A sus 35 a\u00f1os, el hijo de un humilde alba\u00f1il de Michoac\u00e1n estaba a punto de anunciar su compromiso con Valeria Montes de Oca, la heredera de una de las familias m\u00e1s ricas del pa\u00eds. Hab\u00eda planeado este evento durante 6 meses, ansioso por demostrarle a la \u00e9lite mexicana que finalmente pertenec\u00eda a su mundo.<\/p>\n<p>Sin embargo, al caminar hacia la entrada lateral de la propiedad, su sonrisa se congel\u00f3 de golpe. Bajo la luz amarillenta de un farol, 2 figuras ancianas estaban sentadas sobre la banqueta helada, acurrucadas bajo un rebozo gastado y un jorongo de lana que apenas los proteg\u00eda de la tormenta. Junto a ellos, reposaban 2 maletas de cart\u00f3n amarradas con mecate y una caja de madera de la que asomaban fotograf\u00edas viejas. Mateo sinti\u00f3 que el aire abandonaba sus pulmones. Eran don Hilario y do\u00f1a Carmela. Sus padres.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Pap\u00e1! \u00a1Mam\u00e1!\u201d, grit\u00f3 Mateo, corriendo hacia ellos con el coraz\u00f3n desbocado. \u201c\u00bfQu\u00e9 hacen aqu\u00ed afuera en la nieve?\u201d.<\/p>\n<p>Don Hilario levant\u00f3 el rostro. Bajo el ala de su sombrero de palma, sus ojos cansados y llenos de l\u00e1grimas contenidas se encontraron con los de su hijo. No hab\u00eda enojo, solo una tristeza infinita que atraves\u00f3 el pecho de Mateo.<\/p>\n<div class=\"code-block code-block-2\">\n<div data-cptid=\"1600762_reveals.jetrapic.com_inpage\"><\/div>\n<\/div>\n<p>\u201cMijo\u201d, murmur\u00f3 el anciano con los labios morados por el fr\u00edo. \u201cNo quer\u00edamos molestarte. Don Chente nos dijo que ya viv\u00edas en esta casa tan grandota. Tocamos la puerta, pero la se\u00f1orita tan elegante que sali\u00f3 nos dijo que no pod\u00edamos entrar, que este lugar no era refugio para gente como nosotros\u201d.<\/p>\n<p>El mundo de Mateo se detuvo. Se arrodill\u00f3 sobre el asfalto helado, tomando las manos \u00e1speras y congeladas de su madre. Do\u00f1a Carmela lo mir\u00f3 con verg\u00fcenza, intentando ocultar sus huaraches mojados. \u201cPerd\u00f3nanos, mi ni\u00f1o\u201d, susurr\u00f3 ella con la voz rota. \u201cNo quisimos avergonzarte frente a tus invitados ricos. Ya nos \u00edbamos a la central de autobuses\u201d.<\/p>\n<p>Antes de que Mateo pudiera responder, las pesadas puertas de roble de la mansi\u00f3n se abrieron de par en par. Valeria apareci\u00f3 en el umbral, envuelta en un vestido de seda espectacular que brillaba bajo los candelabros. Su rostro, perfectamente maquillado, mostraba una mueca de asco absoluto. Detr\u00e1s de ella, varios invitados de la alta sociedad mexicana se asomaban con copas de champa\u00f1a, murmurando entre ellos.<\/p>\n<p>\u201cMateo, \u00bfqu\u00e9 haces ah\u00ed tirado?\u201d, exigi\u00f3 Valeria con voz fr\u00eda y autoritaria. \u201cNuestros socios de Monterrey est\u00e1n esperando el brindis. Deja de perder el tiempo con esos pordioseros\u201d.<\/p>\n<div class=\"code-block code-block-3\">\n<div data-cptid=\"1600761_reveals.jetrapic.com_standardbanner_300x250\"><\/div>\n<\/div>\n<p>\u201c\u00bfPordioseros?\u201d, la furia hirvi\u00f3 en la sangre de Mateo. Se puso de pie lentamente, protegiendo a sus padres con su cuerpo. \u201cValeria, \u00bft\u00fa los echaste a la calle en medio de esta tormenta? \u00a1Son mis padres!\u201d.<\/p>\n<p>Valeria solt\u00f3 una carcajada seca, sin una gota de remordimiento. \u201cAy, por favor, Mateo. \u00bfTus padres? Dos campesinos desarrapados tocaron mi puerta. \u00bfC\u00f3mo iba a saber que ven\u00edas de algo tan corriente? M\u00edralos, no encajan con la imagen que hemos construido. Los saqu\u00e9 porque son una mancha para nuestra reputaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Los murmullos de los invitados se intensificaron. \u201cMira nada m\u00e1s, son unos indios\u201d, susurr\u00f3 una mujer cargada de diamantes. \u201cNo sab\u00eda que Vargas ven\u00eda de la miseria\u201d, coment\u00f3 otro empresario.<\/p>\n<p>Don Hilario intent\u00f3 levantarse apoy\u00e1ndose en la pared. \u201cV\u00e1monos, Carmela. Ya le arruinamos la fiesta al muchacho. \u00c9l ya es de otra clase\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1De aqu\u00ed no se va nadie!\u201d, rugi\u00f3 Mateo, con una rabia que hizo eco en toda la calle.<\/p>\n<div class=\"code-block code-block-4\">\n<div data-cptid=\"1600756_Read.jetrapic.com_standardbanner_300x250\"><\/div>\n<\/div>\n<p>Valeria baj\u00f3 2 escalones, cruz\u00e1ndose de brazos, lanzando una mirada que destilaba veneno puro, flanqueada repentinamente por Santiago, el mejor amigo y socio comercial de Mateo, quien sosten\u00eda una carpeta legal en las manos con una sonrisa macabra. La atm\u00f3sfera se volvi\u00f3 asfixiante; nadie en esa mansi\u00f3n pod\u00eda creer la pesadilla que estaba a punto de suceder\u2026<\/p>\n<p>PARTE 2<\/p>\n<p>\u201cEsc\u00fachame muy bien, Mateo\u201d, sise\u00f3 Valeria, se\u00f1al\u00e1ndolo con un dedo acusador. \u201cSi dejas que esa gente cruce la puerta de mi fiesta, yo me largo. Y no solo eso. El contrato de fusi\u00f3n de nuestras empresas, ese que est\u00e1 a 10 minutos de firmarse, se cancela. Tendr\u00e1s que elegir: o tu pat\u00e9tico pasado de pobreza, o nuestro imperio. T\u00fa decides\u201d.<\/p>\n<p>Santiago, el hombre al que Mateo consideraba un hermano desde la universidad, dio un paso al frente y le entreg\u00f3 la carpeta. \u201cAmigo, no seas est\u00fapido\u201d, dijo Santiago con un tono extra\u00f1amente calculador. \u201cPiensa en los millones que hay en juego. Todos los inversionistas est\u00e1n adentro. Dales unos pesos a los viejos para que se vayan a un hotel barato y entra a firmar\u201d.<\/p>\n<p>El silencio en la calle era sepulcral. Do\u00f1a Carmela lloraba en silencio, cubri\u00e9ndose el rostro con el rebozo, mientras don Hilario apretaba los pu\u00f1os, humillado por los que ten\u00edan dinero, pero no dignidad. Mateo mir\u00f3 a Valeria, luego a Santiago, y finalmente a sus padres. Algo en su interior, una venda que hab\u00eda llevado en los ojos durante 5 a\u00f1os, se rompi\u00f3 para siempre.<\/p>\n<p>\u201cDon Chente\u201d, llam\u00f3 Mateo con voz firme. De entre las sombras del jard\u00edn apareci\u00f3 el viejo chofer y jardinero, el \u00fanico que siempre hab\u00eda tratado a la familia Vargas con respeto. \u201cLleva a mis padres a la rec\u00e1mara principal. Que les preparen la cama m\u00e1s caliente de esta casa\u201d.<\/p>\n<p>Valeria palideci\u00f3, incr\u00e9dula. \u201c\u00bfMe est\u00e1s dejando por ellos? \u00bfVas a tirar todo a la basura?\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo te dejo por ellos, Valeria. Te dejo porque acabo de descubrir el monstruo con el que me iba a casar. Y t\u00fa, Santiago\u201d, Mateo mir\u00f3 a su socio con asco, \u201cpueden meterse su contrato por donde les quepa. L\u00e1rguense de mi casa\u201d.<\/p>\n<p>En menos de 15 minutos, la mansi\u00f3n qued\u00f3 vac\u00eda. Los motores de los autos de lujo rugieron al alejarse, dejando a Mateo solo en medio de un sal\u00f3n decorado para una boda que jam\u00e1s ocurrir\u00eda. Arriba, don Chente ayudaba a los ancianos a entrar en calor. Mateo subi\u00f3 lentamente, devorado por una culpa que le quemaba las entra\u00f1as. Se arrodill\u00f3 frente a la cama donde sus padres descansaban.<\/p>\n<p>\u201cPerd\u00f3nenme\u201d, suplic\u00f3 Mateo, rompiendo a llorar como un ni\u00f1o. \u201cTuve tanta verg\u00fcenza de mis ra\u00edces que me perd\u00ed a m\u00ed mismo. Los dej\u00e9 solos en el pueblo. Soy la peor basura del mundo\u201d.<\/p>\n<p>Don Hilario acarici\u00f3 la cabeza de su hijo con una mano temblorosa. \u201cNo llores, mijo. Todos nos perdemos a veces. Pero regresaste. Y eso es lo \u00fanico que nos importa ahora, porque\u2026 porque ya no me queda mucho tiempo\u201d.<\/p>\n<p>Mateo levant\u00f3 la cabeza de golpe. \u201c\u00bfDe qu\u00e9 hablas, pap\u00e1?\u201d.<\/p>\n<p>Fue do\u00f1a Carmela quien respondi\u00f3, con la voz ahogada por el dolor. \u201cEl coraz\u00f3n de tu padre est\u00e1 muy d\u00e9bil. Los doctores en Michoac\u00e1n dijeron que le quedan semanas. Por eso vinimos. Quer\u00edamos verte una \u00faltima vez. Don Chente intent\u00f3 avisarte, llam\u00f3 14 veces en las \u00faltimas 3 semanas a tu oficina, pero tu secretaria siempre dec\u00eda que estabas demasiado ocupado para nosotros\u201d.<\/p>\n<p>El suelo pareci\u00f3 abrirse bajo los pies de Mateo. \u201c\u00bfLeticia? Ella filtra todas mis llamadas, pero nunca me dijo nada. Es imposible\u201d.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, el olor a masa de ma\u00edz tostada y caf\u00e9 de olla despert\u00f3 a Mateo. Baj\u00f3 a la cocina, una habitaci\u00f3n de m\u00e1rmol italiano que jam\u00e1s se usaba, y encontr\u00f3 a do\u00f1a Carmela preparando tortillas a mano en el comal, exactamente como lo hac\u00eda en su infancia. Don Hilario estaba sentado en la barra, sonriendo d\u00e9bilmente. Esa imagen, tan llena de amor genuino, le dio a Mateo la fuerza que necesitaba para enfrentar la tormenta que se avecinaba.<\/p>\n<p>Esa misma tarde, Mateo cit\u00f3 a Leticia, su asistente, en una cafeter\u00eda alejada. Cuando la mujer lleg\u00f3, luc\u00eda aterrada. Al verse acorralada por las preguntas de Mateo, rompi\u00f3 a llorar.<\/p>\n<p>\u201cPerd\u00f3neme, se\u00f1or Vargas\u201d, solloz\u00f3 Leticia. \u201cMe pagaron. Valeria y el se\u00f1or Santiago me dieron 500000 pesos para bloquear cualquier comunicaci\u00f3n con sus padres. Sab\u00edan que don Hilario estaba desahuciado. El plan de Valeria era que usted se enterara de la muerte de su padre despu\u00e9s de la boda, cuando ya fuera demasiado tarde y estuviera tan destrozado emocionalmente que ella pudiera tomar el control total de su vida\u201d.<\/p>\n<p>Mateo apret\u00f3 los pu\u00f1os hasta que los nudillos se le pusieron blancos. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 Santiago la ayudar\u00eda en eso?\u201d.<\/p>\n<p>Leticia sac\u00f3 una memoria USB de su bolso y la desliz\u00f3 por la mesa. \u201cPorque Valeria y Santiago son amantes desde hace 2 a\u00f1os, se\u00f1or. Han estado utilizando la fusi\u00f3n de las empresas como fachada. Todo se llama \u2018Operaci\u00f3n Zafiro\u2019. Est\u00e1n lavando dinero y desviando fondos a cuentas en para\u00edsos fiscales usando su firma falsificada. Si usted cancelaba la boda o el contrato, activaba una cl\u00e1usula oculta que le har\u00eda perder el 70% de sus acciones. Lo tienen atrapado. Van a venir por todo en menos de 48 horas\u201d.<\/p>\n<p>Mateo regres\u00f3 a la mansi\u00f3n sintiendo que caminaba sobre fuego. Ten\u00eda a sus padres enfermos en casa, su empresa al borde de la quiebra, y hab\u00eda sido apu\u00f1alado por la espalda por la mujer que amaba y el amigo en el que m\u00e1s confiaba. Se encerr\u00f3 en su despacho con don Chente y un abogado de confianza. Durante 2 d\u00edas completos, revisaron cada archivo de la memoria USB. Las pruebas eran irrefutables.<\/p>\n<p>Al tercer d\u00eda, la puerta principal de la mansi\u00f3n fue golpeada con brutalidad. Valeria y Santiago entraron, escoltados por 3 abogados trajeados.<\/p>\n<p>\u201cSe acab\u00f3 el tiempo del luto, campesino\u201d, escupi\u00f3 Santiago, arrojando unos documentos sobre la mesa de la sala. \u201cComo rompiste el compromiso y el acuerdo de fusi\u00f3n, la cl\u00e1usula penal se activa. Nos quedamos con el 70% de la empresa, todas tus cuentas est\u00e1n congeladas y esta casa pasa a ser propiedad de Valeria. Tienes 2 horas para sacar a tus viejos de aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Valeria sonre\u00eda con malicia, acomod\u00e1ndose un collar de perlas. \u201cTe lo advert\u00ed, Mateo. Te dije que elegir a esos muertos de hambre te costar\u00eda caro\u201d.<\/p>\n<p>Don Hilario baj\u00f3 las escaleras lentamente, apoyado en don Chente. Su respiraci\u00f3n era agitada, pero su mirada era de puro fuego. \u201cSe\u00f1orita\u201d, dijo el anciano con voz ronca, \u201custed podr\u00e1 tener todo el dinero del mundo, pero su alma es m\u00e1s pobre que la tierra seca. Mi hijo no est\u00e1 solo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cC\u00e1llese, viejo est\u00fapido\u201d, grit\u00f3 Santiago. \u201cFirmen ya y l\u00e1rguense\u201d.<\/p>\n<p>Mateo tom\u00f3 la pluma, mir\u00f3 a los traidores y esboz\u00f3 una sonrisa que los hel\u00f3 por completo. \u201cNo voy a firmar nada. Porque a diferencia de ustedes, yo no juego sucio. Yo juego con la ley\u201d.<\/p>\n<p>En ese instante, las puertas corredizas del jard\u00edn se abrieron. 5 agentes de la Fiscal\u00eda General de la Rep\u00fablica entraron armados, acompa\u00f1ados por el abogado de Mateo.<\/p>\n<p>\u201cValeria Montes de Oca y Santiago Robles\u201d, pronunci\u00f3 el fiscal, mostrando una orden de aprehensi\u00f3n judicial. \u201cQuedan detenidos por los delitos de fraude corporativo, falsificaci\u00f3n de firmas, conspiraci\u00f3n y lavado de dinero. Tenemos las grabaciones, los estados de cuenta de la Operaci\u00f3n Zafiro y la confesi\u00f3n de su asistente\u201d.<\/p>\n<p>El color abandon\u00f3 el rostro de Valeria. Dej\u00f3 caer su bolso de dise\u00f1ador, presa del p\u00e1nico. \u201c\u00bfQu\u00e9? \u00a1Esto es una mentira! Mateo, mi amor, \u00a1expl\u00edcales!\u201d.<\/p>\n<p>Santiago intent\u00f3 correr hacia la salida, pero don Chente le meti\u00f3 el pie, haci\u00e9ndolo tropezar de cara contra el piso de m\u00e1rmol antes de que los agentes lo esposaran. Mientras se los llevaban a rastras, gritando amenazas e insultos, Mateo se acerc\u00f3 a Valeria, quien forcejeaba con una mujer polic\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cDile a la prensa en la c\u00e1rcel que el hijo de un alba\u00f1il te hundi\u00f3\u201d, le susurr\u00f3 Mateo.<\/p>\n<p>Con los traidores enfrentando una pena segura de 15 a\u00f1os de prisi\u00f3n, Mateo recuper\u00f3 el control absoluto de su empresa y su fortuna. Pero sab\u00eda que el dinero no pod\u00eda comprar lo m\u00e1s valioso que estaba perdiendo: el tiempo.<\/p>\n<p>Llev\u00f3 a don Hilario a los mejores especialistas privados en la Ciudad de M\u00e9xico. Les ofreci\u00f3 pagar 2000000 de pesos, llevarlo a Houston en avi\u00f3n privado, intentar tratamientos experimentales. Sin embargo, en una habitaci\u00f3n de hospital con vista a la ciudad, don Hilario tom\u00f3 la mano de su hijo y neg\u00f3 con la cabeza.<\/p>\n<p>\u201cYa no, mijo\u201d, dijo el anciano, con una paz absoluta en el rostro. \u201cNo quiero morir conectado a tubos fr\u00edos. Quiero morir en casa, comiendo los frijolitos de tu madre, escuchando a los p\u00e1jaros. T\u00fa ya me salvaste. Me salvaste cuando recordaste qui\u00e9n eres\u201d.<\/p>\n<p>Mateo acept\u00f3 con el alma destrozada. Convirti\u00f3 la planta baja de la mansi\u00f3n en un santuario para su padre. Las semanas siguientes fueron las m\u00e1s hermosas y dolorosas de su vida. Aprendi\u00f3 a amasar tortillas con do\u00f1a Carmela, escuch\u00f3 las historias de juventud de su padre, y llor\u00f3 pidiendo perd\u00f3n por cada d\u00eda que los ignor\u00f3.<\/p>\n<p>Una tarde de domingo, exactamente 50 d\u00edas despu\u00e9s de aquella noche helada, don Hilario pidi\u00f3 que lo sacaran al jard\u00edn. Estaba recostado en una silla de ruedas, cubierto por su viejo jorongo. Do\u00f1a Carmela le sosten\u00eda una mano y Mateo la otra.<\/p>\n<p>\u201cQu\u00e9 bonito es el sol\u201d, murmur\u00f3 don Hilario, cerrando los ojos. \u201cNunca te olvides, mijo\u2026 la familia es la \u00fanica riqueza que nadie te puede robar\u201d. Suspir\u00f3 profundamente, y con una sonrisa serena en el rostro, su coraz\u00f3n cansado finalmente dej\u00f3 de latir.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Carmela solt\u00f3 un llanto desgarrador que se mezcl\u00f3 con los sollozos de Mateo. Pero en medio del dolor inmenso, hab\u00eda paz. Don Hilario se hab\u00eda ido rodeado de amor absoluto, sabiendo que su hijo hab\u00eda regresado al buen camino.<\/p>\n<p>Meses despu\u00e9s, la vida de Mateo hab\u00eda cambiado radicalmente. Ya no frecuentaba las fiestas vac\u00edas de la alta sociedad. En honor a su padre, fund\u00f3 la \u201cAsociaci\u00f3n Hilario Vargas\u201d, dedicada a construir viviendas dignas y otorgar becas universitarias a hijos de campesinos en Michoac\u00e1n. Do\u00f1a Carmela viv\u00eda con \u00e9l, llenando la mansi\u00f3n de risas, de plantas y del aroma eterno a comida casera. Don Chente se convirti\u00f3 en el administrador general de la casa, tratado como el abuelo de la familia.<\/p>\n<p>Una tarde, mientras Mateo entregaba un cheque de apoyo a un joven estudiante de agronom\u00eda, mir\u00f3 hacia el cielo despejado. Sab\u00eda que, desde alg\u00fan lugar, su padre lo estaba observando con orgullo. Mateo hab\u00eda perdido su imperio de falsedades, pero hab\u00eda recuperado su alma, demostrando que ninguna cantidad de dinero en el mundo vale m\u00e1s que el calor de un abrazo, y que la verdadera grandeza de un hombre se mide por c\u00f3mo honra a quienes le dieron la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; El term\u00f3metro marcaba apenas 2 grados cent\u00edgrados aquella noche de invierno en la exclusiva zona de Bosques de las Lomas, en la Ciudad de M\u00e9xico. 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